7 comentarios el “El vendaje de los pies en China

  1. Soy madre y no entiendo como puede una madre hacer sufrir a un hijo día tras día por una tradición.

    Duele solo de pensarlo.

    Besos de una maia.

  2. A mi me parece terrorifico. Pero, salvando las distancias, tampoco es manco el sufrimiento que se inflige a niños con braquets para tener una dentadura perfecta. Ni te cuento las perradas que se autoperpetran las adolescentes para ser guapas… Ojalá solo fuera una tradición… Ojalá….

  3. Me pregunto que opinarán de nosotros dentro de cien años cuando sepan que las mujeres se ponen silicona en las tetas para hacerlas más grandes.

  4. Sr. IA: Creo que la distancia entre la ortodoncia y el vendaje de los pies es tan tremendo que no se puede ni comparar. Ignoro si has experimentado lo que es una ortodoncia. Yo sí. Durante 4 años tuve brackets y/o algún aparato puesto mientras dormía.

    Ni me causaron dolor, ni me rompieron ningún hueso, ni me deformaron ningún miembro ni me dejaron incapacitada para moverme normalmente. Agradezco infinito a mis padres que se gastaran lo que en los años 70-74 era una buena cantidad de dinero para dejarme la estupenda sonrisa que hoy puedo lucir.

    Números: Tu ejemplo sí me parece más comparable. Porque los implantes de silicona pueden tener muchos efectos secundarios, hay que cambiarlos cada cierto número de años y te imponen ciertas restricciones. No llega a ser como el vendaje de los pies pero sí es un poco bárbaro, aunque ya nos hayamos acostumbrado a la idea.

  5. Bueno Maireen, era un (mal) ejemplo. Simplemente era para ilustrar que por mor de la femeneidad y la belleza estética (a lo que habría que añadir una interacción de género social, no solo de hombre a mujer sino de sociedad asignando un rol a la mujer) se perpetran y perpetrarán irracionales como los tacones de aguja, cirugías, dietas bestiales… No hay tanta distanca como pueda parecer entre quien se tira dos horas al día levantando pesas para tenr tableta y la que se perfora los labios para meterse un disco y ser “más mujer”… Sobra decir que lo de los pies, los labios, las laceraciones, la ablación y tantas y tantas y tantas barbaridades me parecen lisa y llanamente delitos, amen de moralmente repugnantes. PEro en su origen, no están tan lejos de las torturas modernas socialmente aceptadas e inducidas por la necesidad de agradar y “ser bella/o”.

  6. Fíjate que lo que sí me parece “casi” comparable son esos tacones de 10 centímetros que deforman los pies y causan un montón de lesiones a lo largo de los años. Creo que la mayoría de las mujeres no son conscientes de que se están haciendo un daño tremendo, y no sólo en los pies, sino en rodiilas, caderas y columna.

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