2 comentarios el “La solución

  1. Ya, puede que funcione, pero siempre se correría el riesgo de que a los ciudadanos nos entrara el síndrome “convento”, usease:

    “Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro”…jajaja

    Besitos y salud

  2. En defensa de Krugman, decir que fué uno de los pocos aguafiestas -junto con Nassim Taleb y algunos más- que avisaron con antelación (en 2006 y 2007) de que venía una burbuja financiera, provocada por la especulación inmobiliaria y en derivados. Lo que obtuvieron fueron amables -y algunas no tanto- sugerencias de que se fueran al cuerno. Precísamente, Bush le tenía ojeriza por las fuertes críticas que se llevaban sus excesos gubernamentales en gasto público.

    Habiendo dicho que la amenaza galáctica “no debería siquiera ser real” dudo que tuviera la más mínima credibilidad. Y de todas formas, una economía de guerra no acabaría con la deslocalización de empleos.

    Lo de más gasto para frenar la recesión se acaba cumpliendo igual. Si no es para empleo y ayudas sociales es para ayudar a la Banca, destino mejor contemplado por la escuela liberal (la otra escuela tampoco da pié con bola, cierto)
    Quizá en Ganímedes sepan la solución, no sé. Que Iker JImenez lo pregunte. Te veo como solarizada por exceso de Exposición.

    Ya llegará Septiembre. Besos.

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